Elige una póliza y maneja seguro

En estos días todos hablamos de protección y tranquilidad. Un seguro automotriz puede darte esas dos claves.



Más del 30% del parque automotriz de nuestro país tiene un seguro, según datos de la Asociación de Aseguradores de Chile.

Aparte del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), que debe contratar el 100% de los automóviles al momento de obtener el permiso de circulación, existen las pólizas voluntarias que ofrecen cobertura por daños materiales propios y de terceros, tanto en caso de choques como en la ocurrencia de robos. La idea es que cada propietario pueda acceder a uno que le dé tranquilidad de acuerdo a sus hábitos y necesidades.

Los Seguros para vehículos motorizados cubren perjuicios materiales ocasionados por una colisión. Estos pueden contemplar el daño parcial o total del vehículo y, dependiendo del contrato, pueden llegar a cubrir robo, hurto o uso no autorizado del auto. Se entiende como daño parcial, cuando el porcentaje del daño infringido en tu automóvil es menor al 75% de su valor comercial. En cambio, si supera esta cifra, es declarado como pérdida total. En caso de hurto, se determina una pérdida total cuando tras 30 días de haberse realizado la denuncia en Carabineros, el auto no se ha recuperado.

Cualquier accidente que produce daños a terceros genera un alto costo para el responsable, principalmente por concepto de responsabilidad civil y demandas judiciales. Un Seguro de responsabilidad civil puede incluir coberturas por:

Daño emergente, que responde por los perjuicios físicos de la víctima y del vehículo.

Daño moral, compensa a la víctima o beneficiarios por el perjuicio psicológico ocasionado.

Lucro cesante, corresponde a la entrada económica que deja de recibir la víctima debido a los daños generados por el accidente.

Una buena opción es tomar un seguro integral que contempla coberturas tanto los daños materiales como los de responsabilidad civil y robos. El precio puede variar de acuerdo al historial de siniestros, edad y otros factores.

Cada seguro depende de ciertos conceptos que debes tener claros al momento de comprar una póliza o al hacerla efectiva.

Prima: corresponde al precio del seguro, que se paga en cuotas mensuales o anuales, según el tipo de seguro y la compañía.

Cobertura: Corresponde a lo que finalmente pagará el seguro si se produce un siniestro (accidente, robo o hurto).

Deducible: es un precio pactado previamente en la póliza, el cual debe ser pagado por el asegurado en cada siniestro y que no está sujeto a reembolso.

Asistencias y beneficios: son atributos adicionales a la cobertura del seguro, como la grúa, revisión técnica sin costo y auto de reemplazo en caso que se produzca el siniestro.

Exclusiones: son riesgos que no están dentro de la cobertura.

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